El puerto de A Coruña despide el 2025 marcando una nueva cifra récord en lo relativo a tráfico de cruceros.

El buque AidaMar fue el encargado de cerrar la temporada crucerística 2025 en el puerto herculino el pasado jueves día de Navidad. El buque de la naviera Aida Cruises adelantó su llegada a la urbe coruñesa debido al mal tiempo y pernoctó en la ciudad durante la noche del 25. De esta manera los 2.328 pasajeros que viajaban a bordo del navío germano aprovecharon la larga estadía para conocer la ciudad y sus alrededores antes de reemprender viaje rumbo a Funchal a media tarde del viernes.

Con su marcha, se cerró oficialmente el 2025 crucerístico en A Coruña, un año que, una vez más, pulverizó todos los registros establecidos hasta la fecha. 2025 cerró el curso con un total de 178 escalas y 465.000 pasajeros, cifra ésta última que alcanzó las 665.000 personas llegadas a la ciudad por vía marítima si sumamos a las tripulaciones. Ambos datos suponen un nuevo récord para el puerto coruñés.

La Autoridad Portuaria de A Coruña cifra el impacto económico de estas escalas en unos 40 millones de euros, atendiendo al gasto directo de viajeros y tripulantes y a la repercusión en empresas de servicios portuarios y turísticos, comercio, hostelería, transporte y seguridad.

2025 de récord
El AidaMar fue el encargado de cerrar el exitoso 2025 en el puerto de A Coruña. (Foto: Diego Veiga)

2026: a superar el listón

Tras el hito logrado toca ahora buscar nuevos retos y el futuro inmediato no puede ser más prometedor. Las previsiones apuntan a que las cifras de 2026 igualarán e incluso superarán ligeramente a las del año que está a punto de finalizar con un total de 180 escalas ya programadas.

2026 será además de otro previsible año de récord el ejercicio en el que el puerto herculino culmine uno de sus proyectos más ambiciosos con la finalización del sistema OPS (iniciales en inglés de Onshore Power Supply, o Suministro de Electricidad desde Tierra) y que permitirá a los buques de cruceros que atraquen en sus instalaciones conectarse a la red eléctrica de tierra, apagando sus motores y disminuyendo drásticamente su impacto ambiental.

El proyecto, cuya inversión propia alcanza los 10 millones de euros, convertirá a A Coruña en una de las primeras dársenas españolas en ofrecer este servicio a los buques de pasaje. Se estima que los cruceros podrán empezar a utilizarlo a comienzos de 2027.

Foto portada: Diego Veiga