El puerto de A Coruña ha asistido este domingo al estreno del buque Douglas Mawson en sus instalaciones.

Procedente de Gijón, el llamativo buque de expedición llegó a primera hora de la mañana con sólo 79 pasajeros a bordo. Llama la atención que el número de tripulantes, 96, supere al de sus cruceristas, algo poco habitual. El navío realiza estos días una travesía por un terreno bastante inusual para él y que le ha llevado a visitar la costa británica, francesa, española y portuguesa. Poco hielo verán en su actual ruta.

Durante su escala inaugural en A Coruña, el Douglas Mawson compartió atraque en el muelle de trasatlánticos con el Seven Seas Grandeur. (Foto: Diego Veiga)

Ceremonia de intercambio de metopas a bordo

Como es habitual en las escalas inaugurales, a media mañana se celebró a bordo de la nave la protocolaria ceremonia de intercambio de metopas entre miembros de la tripulación del buque y una representación de diversas instituciones locales: Autoridad Portuaria, consignataria, Concello de A Coruña y una representación de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado.

Foto grupal de todos los participantes en la protocolaria ceremonia de intercambio de metopas celebrada en uno de los salones del Douglas Mawson. (Foto: Diego Veiga)

Un espectacular buque de proa invertida

Construido por los astilleros China Merchants Heavy Industry (CMHI) de Jiangsu (China) y puesto en servicio en 2025, el Douglas Mawson pertenece a SunStone Maritime Group a través de su filial SunStone Ships Inc., con sede en Florida (EE. UU). El buque está explotado comercialmente por el touroperador angloaustraliano Aurora Expeditions bajo chárter de larga duración.

En cifras hablamos de un buque de 8.180 Toneladas de Registro Bruto, cuyas dimensiones principales alcanzan los 104,4 metros de eslora por 18,4 de manga y un calado cercano a los 5,3 metros. En sus 8 cubiertas se distribuyen 86 camarotes, lo que le permite acomodar hasta 154 pasajeros, cifra que se reduce durante las campañas polares. El barco enarbola bandera de Bahamas.

Douglas Mawson
(Foto: Diego Veiga)

Pero las discretas cifras del Douglas Mawson no deben ocultar el hecho de que nos encontramos ante uno de los buques de exploración polar más avanzados del mundo. Dotado de la innovadora e inconfundible proa invertida X-Bow patentada por la firma noruega Ulstein, cuenta con clasificación Polar Class 6, lo que le permite romper espesores de hielo de 1 metro y operar con total seguridad en las exigentes aguas del Ártico y la Antártida.

A nivel de propulsión el buque cuenta con un equipo diésel-eléctrico de última generación, además de estabilizadores de balance cero y avanzados sistemas de posicionamiento dinámico, que le permiten mediante el uso de los propulsores y las hélices mantener una posición fija sin necesidad de usar anclas, algo de vital importancia en los entornos por los que suele navegar el buque.

El último miembro de la familia Infinity

El Douglas Mawson es el séptimo y último buque que componen la serie Infinity. Sus buques gemelos son el Greg Mortimer (2019), Ocean Victory (2021), Ocean Explorer (2021), Sylvia Earle (2022), Ocean Odyssey (2022) y Ocean Albatros (2022). De ellos el Ocean Albatros y el Greg Mortimer ya han visitado la rada herculina, este último hace apenas un mes. La familia Infinity tenía previstas 4 unidades más tras la construcción del Douglas Mawson pero Sunstone optó por cancelarlas para ser reemplazadas por 4 unidades de la nueva Clase Boundless, de mayor tamaño (12.500 G.R.T. frente a 8.000) y mayor capacidad.

Boundless Class
Los nuevos Boundless Class, futuros buques de Sunstone, mantienen su apuesta por la proa invertida. (Fuente: Sunstone)

Sin lugar a dudas el principal rasgo de diseño del Douglas Mawson y de sus 6 unidades gemelas es su espectacular proa invertida denominada X-Bow. Patentada por el consorcio Ulstein este tipo de proas, habituales en buques de apoyo a plataformas petrolíferas pero nunca antes vistas en la industria crucerística hasta la llegada de esta serie, ofrece una eficiencia de combustible superior y mayor estabilidad en mares agitados gracias a la reducción del movimiento vertical y como consecuencia de la resistencia de las olas.

No hay casinos pero sí biblioteca

Y sala de observación. Aquí no hay teatros, ni salones de ambiente ruidoso. Un pequeño gimnasio es lo más parecido al «ocio estándar» que podemos encontrar a bordo del Douglas Mawson si lo comparamos con un crucero convencional. Y es que el ocio, entendido como tal, en los barcos de expedición se encuentra fuera de la nave: durante las excursiones a tierra (o a hielo) realizadas en zodiacs para el avistamiento de ballenas, para ver grupos de pingüinos, o simplemente poder presumir de ser de esos afortunados seres humanos en estar a pocos kilómetros del mismísimo Polo Sur.

Otra de las particularidades, de este buque y de sus compañeros de naviera, es su política de puente abierto, que permite al pasaje del Douglas Mawson visitar el puente de mando (siempre que la condiciones de navegación lo permitan) y poder aclarar sus dudas o simplemente charlar sobre cuestiones marítimas con la tripulación.

Douglas Mawson
Durante la visita un miembro de la tripulación nos explicó con detalle todos los entresijos del puente de mando del Douglas Mawson. (Foto: Diego Veiga)

Un nombre homenaje a todo un mito de la exploración

El nombre de buque es un homenaje a Sir Douglas Mawson (1882-1958), célebre geólogo y explorador antártico británico-australiano y figura destacada de la época dorada de la exploración antártica de finales de s.XIX y principios del XX junto a otros ilustres nombres como los de Sir Ernest Shackleton, Roald Amundsen o Robert Falcon Scott entre otros.

A las 18:00 horas el Douglas Mawson se hizo de nuevo a la mar poniendo rumbo hacia el puerto de Vigo, haciendo también su estreno este lunes en la ciudad olívica.

Foto portada: Diego Veiga